martes, 5 de septiembre de 2017

Noviembre


No quiero volver a noviembre.
No busco mirar a noviembre.

A voluntades prisioneras,
que ocupen mi tiempo.
Al verano que no fue.
Al no verano. Verano no.

No busco volver a noviembre.
No quiero mirar a noviembre.

A responder que todo vale,
o lo arreglaré mañana.
Al llanto que nos iguala,
a la discusión que nos reduce.

No busco querer a noviembre.
No miro volver a noviembre.

A la escena desenfocada,
y el temor entre las multitudes.
Al carnaval permanente,
a la mascarada, al sinsentido.

No miro querer a noviembre.
No vuelvo a buscar a noviembre.

A la decepción, a la duda.
de recibir una llamada sin voz.
Al otro lado de la línea,
al otro lado de un muro.




Las montañas penitentes

 
Lac de Sils, un encuentro con
la magia de la gravedad.
 
Miré. una directa naturaleza
se enclavó, austera. Viva.
 
Una placa sin pedestal, sin
busto: escenario vacío.
 
Al fondo una sombra escarlata,
baño de maternidad y abismo.
 
En la proximidad del secreto,
mi adolescencia, jaula frágil.
 
A partir de ahí, solo la caída.
Nociva. Al taller de oleajes.
 
Y volver años después, cual
súbito destructor de cumbres.
 
Laocoonte moderno,
tan triste, tan arrepentido.
 
 
 
 
 
 
 

domingo, 30 de julio de 2017

Ónice



"Parce que moi je rêve,
moi je ne le suis pas..."

Tengo un doble exacto 
que escribe los domingos
de un verano a la caída de la tarde
en la terraza de un segundo piso,
rue Greuze, decimosexto distrito
en la ciudad de París.

En él habita su existencia
dupla, cual en un diorama,
disfrutando de su gozo vital,
algo desconocido en Madrid,
respirando entre orquídeas:
flores de aromas distintos.

Estudia un lenguaje nuevo, 
sentado a veces cuál esfinge.
En su doctrina tiene determinado 
no hallar disuasión a su escritura
y en ocasiones, fijar su norte
en una búsqueda amoral.

Pintan por las mañanas, 
sus ojos, difusos fotogramas. 
El cine le corre en las entrañas,
sublime con unas texturas
de terciopelo, no remisas.
Integradas de silencio.

Cuando me concentro, 
quedo a veces unido a él.
Sentimos juntos sed condensada
en nuestros paladares, y una 
mutua noción al despertar:
de sueño y de locura.

 

lunes, 5 de septiembre de 2016

Cadenas Rotas


Tuve dos cadenas de oro.
En mi cuello colgaron,
mas no las exhibí.

Ambas se quebraron,
por eslabones gastados,
bajo dos pesadas cruces.

Y en esas ocasiones, reí,
pues con rapidez las repuse.
De nuevo, las vestí orgulloso.

En este momento, no recuerdo
haber sido por ello pesaroso,
ni fui menos creyente así.

Aunque yo vaya desnudo de dorados,
durante un tiempo, siempre albergo
grandes esperanzas dentro de mí.



domingo, 10 de enero de 2016

El Compromiso Carmesí


Alienación, profundizando el suelo como la lluvia fina,
transformada en una pura, percusiva, intensa anomalía.

Ingeniería del alma, dormida llana sobre tus pupilas.
Patrullas resurrectas de Lazaros dormidos en las esquinas.

Llamadas a adorar la nada, parlamentos plenos de saliva,
crímenes contra la palabra, trenes rápidos de miedo e ira.

Un ahora que es un frente cubierto de retornos a desdichas,
un abatimiento vengador sin diversión, belleza ni salida.

Temblará la piel en su ultimo territorio virgen de heridas
¿Quién se encarnará en mártir en estos singulares días?

¿Quien se atreverá a firmar contra sí y por la comunidad?
Será un compromiso carmesí, escrito con densas tintas.

Ojalá cada vez actuar y saber más, sintiendo menos espinas.
Sin líneas divisorias, con paces inmortales, repleto de unidad.

Un raro momento de milagro que nos arranque de la inanidad.
Todos esperan a la aparición de la figura que dé la medida.

Ante la nocturnal revelación, amigo, sin duda, no te rindas.
No has de elegir bajo otra amenaza que esta mala alternativa:

Alienación, profundizando el suelo como la lluvia fina,
transformada en una pura, percusiva, intensa anomalía.

domingo, 2 de agosto de 2015

Nova (V1280 Scorpii)


Despojada de su dureza
la dama en piel dorada
sobre la tierra solloza.

Musita una canción,
ligera como una flor,
humilde como una hoja.

La falda de la colina,
resuena dulce el lamento.
La cobija triste y hermosa.

Su largo cuello agacha una
melena roja a destellos,
hecho vía dolorosa.

Se funden lagrimas
con el suelo agrietado,
fugaz recuerdo en nebulosa.

Espera moribunda, yace,
esfera armilar en mano,
aún temblorosa y rota.

sábado, 11 de julio de 2015

Exit Dream


Cielos rojizos nos preceden a
esta gracia de la brisa,
caída del horizonte.

La piedad del día nos escucha,
contrae hálitos y suspiros,
como un alivio ritual.

Dulces penas que duermen
en irreversible proceso
los ojos de los vivos.

Bailan enredaderas de la noche
sus remolinos al contrasentido
de las gotas que las hidratan.

Luz y quietud ya descienden
sobre sus hojas sensoriales
con formas enteógenas.

Sensual, se cierne a tus labios
entreabiertos, la posibilidad
de una inexplorada palabra.