jueves, 10 de enero de 2013
Problema de variables no matemáticas nº 1 (Amour)
Supón el exacto momento,
en el que dos partículas
con similares longitudes de onda
se aproximan, y se produce
el impredecible fenómeno
de la resonancia amplificada.
Permuta entonces la ciencia:
física de cuerpos por su química.
Sustituye la realidad subatómica
por la calidez celular. Por último,
la amplitud cambia en emoción.
Ahora geómetra, sólo ahora,
imagina... el portentoso efecto.
sábado, 5 de enero de 2013
Bifurcación (El Otro)
Este poema sin forma es una búsqueda que recorre continuos
infinitos y universos. Circula entre lapsos y sustratos donde tú,
también la emprenderás, seguro de que
ambos
nos reconoceremos en las canciones y su eco…
Permanezco sin tu encuentro, a lo largo de este terreno.
Vagabundeo, ni siquiera por lugares concretos.
Quizás guiado por algo similar a unos ideales.
Serían los más hermosos de mis empeños.
Ya te siento próximo. Me lo insinúa tu incorpórea presencia.
Siempre invisible, silenciosa. Discreta. No
obstante,
me identifica, me entiende, me acepta como soy.
Con comprensión adopta mi propio ritmo.
Niego que seas un recuerdo mío. Ni mi doble o
gemelo.
No te he inventado. Fui capaz de sentirte tan
claro
antes de verte, oírte… como ahora, en verdad
tan solo o solamente seguido por ti.
Sospecho que has de haber nacido ya animando,
a hombres sin prisiones de pensamiento.
Y encarnado en su interior para intentar
usar plenas sus ansias y espíritu.
Sé que no hay error, la vida sin ti es
inconcebible.
En cada línea lánguida, reflejo de luz
auténtica,
espero desentrañar cualquiera de los secretos,
misterios que ya estén dentro de mí y de ti.
Desvelar pedazos del enigma, para acercarnos al
menos.
Eso debes convenir y dejarme
que aspectos definan
caracteres comunes, pues no son sino sustratos,
esencias del primordial hilo del que pendemos:
Ojos abiertos, incumplidos deseos, palabras
pulidas,
adornos austeros, actitud generosa, sonrisa
abierta,
alma fortificada, amistades profundas,
gestos suaves, corazón indomable…
Después de estos versos habrá muchos otros,
nuevos.
Mas aquí el ideario ha primado sobre su estilo
y giro.
Impronta que es toda mía..., pero contigo
suscrita.
En la encrucijada del otro que soy yo mismo.
viernes, 4 de enero de 2013
Claridad Interior Nocturna (en Maasai Mara)
Conecta con tu lado primordial.
Mañana, doma tus ansias.
Ánimo e intención, ya aspiran a
buscar respiros profundos
Carne, siéntete enamorada de un
único pensamiento,
Un axón mueva los árboles, tenue
y ligero, meza al destino,
Aléjate de duendes ensimismados.
Corea el sonido, súbito
Construye así un pueblo propio.
Patria con raíces de piedra,
jueves, 3 de enero de 2013
Paisaje de Mujer (Valle)
Hermosa mujer de tan bello y vistoso talle
déjame observar tu ondulante paisaje.
Permíteme rendirte un eterno vasallaje,
bajar tus cordilleras, reposar en tu valle.
Yo hollaré tus profundas simas hasta que te halle.
Habré encontrado en ellas tu oculto mensaje.
Procuraré que alguno de mis pasos sea salvaje,
así haré que tu escondida voz no se calle.
Saciaré tu pasión para ser desbordado,
escribiré tus secretos de los que me llene.
De ilusión, confianza estaré así renovado.
Desde ese momento, aunque parezca obsceno,
con mi verso y tus palabras seré animado.
En tu regazo caluroso gozaré pleno.
miércoles, 2 de enero de 2013
Sehnsucht (Pierrot recuerda…)
¡Ah, cuando yo, dichosa insomnia,
te vestí en mis facciones de fiesta!
Siento en el deseo de deseos,
añoranza de esa larga noche.
Disfrazado de luna nueva,
traje ceniza y pavesa
de risa.
Se ulularon brisas en viento,
tomé refugio en tu casa.
Evocación vívida que hablaba
sin fin de un ignoto mañana.
La locura en dúo, a susurros
apoyados en lenguas extrañas.
Temblor al tacto del encaje. Hollar
compartido de la santidad de sábanas.
¡Ansío de ti, bendita madrugada,
trémulo, si en otras te recuperara!
Desde mi ventana
LENTO.
Ruido de las gotas golpeando mi ventana,
En el panorama que ahora aparece.
Me
siento deprimido, arrepentido,.
Ignoro por tu culpa quien soy.
Si
era alguien, quedó diluido.
ATRACCIÓN.
No te
conozco, y hay sensaciones
que salen de tu boca y entran en mí.
Violentas y agradables. No las entiendo.
Déjame
probarlas. No trato de explicarlo,
pero puedo verlas, tocarlas,...solo contigo.
pero puedo verlas, tocarlas,...solo contigo.
SOLEDAD.
Ahora
es mi sentimiento habitual,
aunque trate de escapar de ella.
La
cuerda que sale de este pozo,
fluye con el agua, sólida
pero inasible como un deseo.
REFLEJO.
Un
extraño ante su imagen.
Una apariencia de lo supuesto.
Soy oscuridad
y luz a la vez,
inmiscibles, y sin embargo, juntas.
inmiscibles, y sin embargo, juntas.
Un desorden más en el caos organizado.
MOVIMIENTO.
La
ciudad, un gigantesco laberinto.
Pasiones y verdades son mínimas,
Contempladas en peresprctiva, iras,
Contempladas en peresprctiva, iras,
frustraciones, todo lo que puedo ver.
Hoy no hay nada más allá.
AMISTAD.
Tú me
la proporcionas,
con tu cálido manto de amabilidad.
¿Qué
se oculta bajo tu sonrisa?
Otro
misterio.
(Supongo)
BELLEZA.
La
veo en ti y en todo junto a lo que estás.
Me convierto en tu espejo, ahora
destrozado
en mil piezas de cristal cortante e hiriente,
que solo son capaces de reflectar
fragmentarias, este mundo...
EXTRAVÍO.
Inoportuno. No buscamos
a los que nos quieren,
sino
a los que queremos.
¿Llegarán alguna vez éstas,
mis letras a tus oídos o a tus manos?
mis letras a tus oídos o a tus manos?
BRILLO.
Como
el verdor de una esmeralda,
que veo refulgir
con
ardor en tus ojos vivos,
que parecen acaso al llorar
derramar
cascadas fugaces.
TORMENTO.
El
del solitario, el pobre,
el incomprendido, el loco…
Pues
ninguno de ellos es oído.
Mi
voz se pierde
en un murmullo inmenso.
SILENCIO...
Destello (Oniria. Exterior. Día.)
Un
Pegaso embravecido, brilla encima del frío Atlántico.
Cruzando el cielo, rayo estelar, atraviesa nubes, velos
disueltos en argón precipitado por el crisol del verano.
Llegado a la costa, el jinete planta su pie en la campiña.
Asoma a vislumbrar verdes entre la caliza oleada en erosión.
Se tumba, en el horizonte de hierba: Montaña derrumbada.
Magullado, persigue matar el dolor, sujeta su cabeza,
brizna solitaria, arrastrada por la brisa, pegada al
cuerpo
ahora tembloroso. Ínsula
de derrota sin fin, no querida.
Observa acostado, la herrumbrosa lanza, la antes admirable
y ahora abollada armadura, granos desordenados en la llanura
de corte limpio infinito. Piensa que solo queda él tras la
batalla.
Cree nutrirse de una ligera penumbra, retorcerse al
pasar
de un tiempo indeterminado. Eones. Constata que nadie sabrá
que la lucha ha existido. Forma facciones que sabe no volverán.
Postra su cuerpo entero en un llanto sordo, inasequible
ante las huellas de los cascos del animal y se sumerge
desolado,
desmayado, en el arpa del prado azotada por el débil viento.
Allí, insectos bucean sus doradas alas de bronce, bajo
frondas,
mantos de azaleas, amapolas y crisantemos, libando
afanosos
el néctar de las flores caído por acción del sol de la
mañana.
Sus palmas se extienden y fusionan con los tallos, se yerguen
manantiales surgidos de sus lágrimas de barro, mojan su boca
que da lugar al fin a una voz nueva, al ritmo creciente del agua.
Corrientes, lanzan sedales a su dormida conciencia, prestan
atención por fin a los mantras de su boca, palabras ámbares
de sensaciones puestas en acción, inyectándole arrojos.
Sentimientos frescos despiertan. El desgarro interior torna
sano.
Se ensueñan las dudas. El arroyo es en realidad, naciente río.
Decidido, se levanta. Monta a su alado y eterno compañero.
Pretende descubrir una playa distinta, confín de este mundo.
Con apremio y brío, parte convencido. Hacia al Oeste. Intenta
que la umbría jamás amenace a caer otra vez sobre su
figura.
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